Luciano Damián Bolinaga

Los gobiernos kirchneristas confirieron gran importancia al socio chino. Pero si bien en los últimos años China se convirtió en el segundo socio comercial de Argentina, las exportaciones a ese mercado favorecieron la reprimarización de la economía del país. La extracción de recursos naturales sin mayor procesamiento industrial tiene en el caso argentino dos claros ejemplos: el poroto de soja y el petróleo crudo. Y los dos swaps que firmaron ambos países terminan de favorecer la reprimarización, porque si bien alivian la pérdida de divisas, dejan a Argentina atada al proveedor chino y deterioran así sus vínculos intraindustriales con sus socios en el Mercosur, principalmente con Brasil.