Obra colectiva

Los Derechos Humanos, que en un principio se circunscribían a determinados aspectos de la vida de la sociedad o de los individuos, ahora se han ampliado a los espacios físicos y ecosistemas naturales en donde se desarrolla la vida cotidiana de las personas y los pueblos. Y como aquellos pueblos que viven en estrecha relación con la Madre Tierra son conscientes de su valor, han mantenido desde siempre el equilibrio adecuado para que ese ambiente natural se mantenga sano y pueda permanecer en el tiempo. Lamentablemente, con el transcurso del tiempo, “el mercado”, que responde a diversos intereses –no ya nacionales ni colectivos, sino transnacionales e individualistas– ha puesto en estos bienes naturales sus objetivos de lucro. Son empresas y políticas públicas que privilegian el capital financiero por sobre la vida de los pueblos.