Aroa de la Fuente López

Pese a la evidencia existente en Estados Unidos y otros países sobre los impactos negativos e inevitables del uso de fractura hidráulica (fracking) para la extracción de hidrocarburos no convencionales (como aquellos que se encuentran en rocas de lutitas bituminosas o en arenas compactas), el gobierno sigue promoviéndola en México.