La economía argentina creció un 2,9% en 2017. Esta expansión estuvo impulsada por el consumo privado, la inversión, el consumo público y las exportaciones, y revirtió la contracción del PIB del año anterior (-1,8%). La tasa de inflación se redujo del 40,5% en 2016 al 25,5% en 2017, y el desempleo cayó del 7,6% en el cuarto trimestre de 2016 al 7,2% en el mismo período de 2017.